YOGA NIDRA
El yoga nidra , es una tecnica de relajacion inducida , para lograr una mejor calidad de vida , el practicante de yoga debe ensayar con asiduidad el ejercicio que consiste en la observación de los pensamientos y cuya técnicas describimos a continuación:
Adopte la postura de meditación. Relájese tanto como pueda y pause la respiración. Muy atento y sereno, observe todo lo que vaya surgiendo en su mente. No fabrique pensamientos; tampoco los frustre. Limítese a estar implacablemente atento y receptivo, desde la distancia, observando todo lo que va brotando y desfilando por la mente. Los pensamientos van y vienen como nubes en el cielo. Observe implacable y desapasionadamente. No deje de contemplar todo proceso que surja y desaparezca. Podrá observar ideas, recuerdos, imágenes, percepciones sensoriales, sentimientos, emociones, todo aquello que surja y se desvanezca en la mente. A veces se olvidará de que está haciendo el ejercicio y se implicará por completo en la mente incluso durante minutos. Pero en cuando recobre la autoconsciencia sepárese de la mente y comience a observarla con toda ecuanimidad, atento y desapegado. Proceda así durante quince o veinte minutos. Persevere en la práctica. Esta es una de las técnicas más importantes del yoga mental. Nos enseña a ser nosotros mismos más allá de la mente, a conocer el contenido y a desidentificamos.
Adopte la postura de meditación. Relájese tanto como pueda y pause la respiración. Muy atento y sereno, observe todo lo que vaya surgiendo en su mente. No fabrique pensamientos; tampoco los frustre. Limítese a estar implacablemente atento y receptivo, desde la distancia, observando todo lo que va brotando y desfilando por la mente. Los pensamientos van y vienen como nubes en el cielo. Observe implacable y desapasionadamente. No deje de contemplar todo proceso que surja y desaparezca. Podrá observar ideas, recuerdos, imágenes, percepciones sensoriales, sentimientos, emociones, todo aquello que surja y se desvanezca en la mente. A veces se olvidará de que está haciendo el ejercicio y se implicará por completo en la mente incluso durante minutos. Pero en cuando recobre la autoconsciencia sepárese de la mente y comience a observarla con toda ecuanimidad, atento y desapegado. Proceda así durante quince o veinte minutos. Persevere en la práctica. Esta es una de las técnicas más importantes del yoga mental. Nos enseña a ser nosotros mismos más allá de la mente, a conocer el contenido y a desidentificamos
EJERCICIO DE INTERIORIZACION Y OBSERVACION DEL MUNDO INTERIOR
Adopte una postura de meditación. Entre en usted mismo y observe. Desconéctese del mundo exterior, haciendo caso omiso de los estímulos externos; explore dentro de usted mismo. Busque, escarbe, profundice, interiorícese. Manténgase muy atento, sin dejarse influir emocionalmente por aquello que vaya descubriendo a lo largo de su búsqueda interior. No cree conflictos, evite la tensión, sea paciente. Mire escrutadoramente dentro de usted como si lo estuviera haciendo dentro de otra persona, desapasionadamente. Observe sus aspiraciones, virtudes, defectos. Sea ecuánime, objetivo. Se trata simplemente de observar, no de recriminarse, justificarse, autoengañarse o culpabilizarse. Evite los subterfugios, la falsa imagen que haya fabricado sobre usted mismo. Observe, para conocerse, con mucha receptividad, con mucha atención, como observaría un cuadro que le interesase. Observe sus reacciones, sus complejos, sus inhibiciones, sus conflictos. No evalúe. Vaya descubriéndose gradualmente, vea sus temores, sus formas de evasión, sus fantasías, sus recuerdos. Conózcase directamente, no por lo que haya leído en los textos de psicología ni por lo que los demás digan sobre usted, sino por aquello que directamente verifique, constante, experimente. No analice, no reflexione; simplemente observe para conocerse, para comprenderse, para saber de sus mecanismos e intenciones, para saber qué es en usted lo auténtico y qué es lo adquirido.
Concentración en una flor
Adopte la postura de meditación, relájese tanto como pueda y pause la respiración. Seleccione su flor preferida. Vacíese de todo para llenar su mente de la flor seleccionada. Véala mentalmente con todos los detalles, proporciones, textura, pero no indague, no analice, no reflexione. Sólo refleje con la mayor fidelidad posible la flor en el espejo de su mente. Cuantas veces pierda la imagen, trate de recuperarla; cuantas veces descubra que la mente se ha dispersado, agárrela y condúzcala al soporte de la concentración. Vaya absorbiéndose más y más en la flor, más y más, afinando y afinando la concentración, evitando distraerse, unificando toda la consciencia sobre el soporte de la concentración, abstrayéndose en el mismo.
Cuando haya perfeccionado el ejercicio, puede colorear mentalmente la flor con diferentes colores. También puede trabajar concentrándose sobre otras flores que le resulten menos familiares.
Ejercítese en la concentración, persevere, no desfallezca. La conquista de la mente es una cuestión de entrenamiento metódico y continuado. Dedique por lo menos diez o quince minutos al ejercicio.